Fernando, del Grupo Santander, nos esperaba en el aeropuerto. Seguimos para el hotel, en la Gran Vía. A las 13 menos cuarto, nos encontramos con Fernando novamente. Íbamos para la Ciudad Grupo Santander, donde vimos la nieve.
¡Nos quedamos encantados con ella! La dejamos salpicar en la ropa como pequeñas guatas de algodón, pero... ¡la nieve moja! ¡Qué estupidez! ¿Cómo no? Ella se pone como agua de pronto, pero el paisaje es muy bello.
El hotel
¿Tienes duda de que estaba feliz?